Ya estamos en casa.
Cansados pero lleno de emociones y recuerdos inolvidables. Muchas gracias a las familias de Shonrdorf que nos han hecho sentirnos como en casa, a los responsables del instituto Max Planck (Birgit Kammer, Frank Dürr...), a las familias y amigos de Zaria Koru Eskola y como no, a los cantores de Zariagaz abesbatza, ¡son unas joyas! ¡Un beso grande a todos!












