El año 2020 nos despidió con una noticia triste, el fallecimiento el 31 de diciembre de Iñaki Goñi. He necesitado estos tres días para poder asentar las emociones y escribir estas líneas. Son muchos recuerdos, muchas imágenes, difíciles de resumir…
Iñaki fue un gran músico, director de coro y cantor. Y una persona que tuvo gran influencia en mi trayectoria profesional y personal. Gran «culpa» en que yo dirigiera mis estudios a la música, al piano, a la dirección, fue de él. Cuando apenas tenía yo 5-6 años, solía escuchar los ensayos en el local de ensayos en la calle 31 de agosto de San Sebastián. Iñaki dirigía el coro y mi padre cantaba en el mismo. Al final de los ensayos, yo me quedaba en el piano tocando las melodías que acababan de ensayar. Iñaki le comentó a mi padre que sería buena idea que yo comenzara a realizar estudios musicales.
El primer concierto que ofrecí como pianista acompañante, fue en un concierto con Iñaki como director. Yo era muy joven y él demostró una gran confianza en mí. Como pianista tuve la oportunidad de acompañar también a Iñaki como tenor solista.
Iñaki y mi padre compartieron muchos años de experiencias, conciertos, viajes…con la coral Santa Cecilia y con el Otxote Itxaropena.
La sabiduría y el buen hacer de Iñaki tienen continuidad en Zaria Koru Eskola. Tenemos la fortuna de que Agurtzane (su hija) y Helene y Lide (sus nietas), canten con nosotros.
La luz de la voz de Iñaki se mantiene viva.
Mila esker Iñaki.
Imanol Elizasu Lasa.




